Alberto Contador, ninguneado en los Premios Princesa de Asturias

El Premio Princesa de Asturias de los Deportes 2015 ha ido a parar a los hermanos Gasol. Desde luego la trayectoria de ambos es intachable y el premio es un reconocimiento a sus éxitos deportivos. Sin poner en duda que los hermanos Gasol sean merecedores de este premio, me ha llamado la atención que el ciclista español más reconocido internacionalmente, Alberto Contador, ni siquiera esté entre los 19 nominados. No hace falta recordar que Contador ha ganado siete grandes vueltas, las mismas que Indurain (Miguelón ganó cinco Tours y dos Giros; mientras que Contador cuenta con tres Vueltas, dos Giros y dos Tours).
Indurain recibió su premio Príncipe de Asturias en 1992, es decir, cuando estaba en pleno apogeo de su carrera deportiva. En aquel momento el navarro «solo» había ganado un Giro y un Tour, un palmarés que engordaría en los años siguientes.

Contador, con la maglia rosa del Giro
Contador, con la maglia rosa del Giro

Otro ciclista que recibió el Príncipe de Asturias fue Lance Armstrong, en el año 2000, cuando había conseguido dos Tours de los siete. En ese caso el Jurado no solo destacó sus logros deportivos, sino que valoró especialmente la superación de un cáncer y su retorno exitoso al mundo deportivo. Como las normas de estos premios no permiten su retirada, el norteamericano lo conservará a pesar de que se la hayan retirado todos sus Tours a causa del dopaje.
¿Está la sombra del dopaje detrás del ninguneo a Contador?
Precisamente el hecho de que uno de los ciclistas que ha conseguido el premio haya quedado manchado por el dopaje puede estar detrás de las reticencias a otorgarle el reconocimiento a Contador. Además, el propio corredor del Tinkoff–Saxo ha estado implicado en un caso de dopaje, que, sin entrar en si fue justo o injusto, ya que eso daría para otro post, acabó con una sanción de dos años y la descalificación a posteriori de un Giro y un Tour que ya había ganado. Estos hechos, unidos a los avatares que ha vivido el ciclismo en general con el dopaje pueden estar detrás de la decisión del Jurado de no haber incluido a Contador, al menos, como uno de los 19 candidatos al Premio.
El Jurado, desde luego, no ha tenido en cuenta que la incorporación del pasaporte biológico y el código ético que han firmado los equipos UCI-World Tour han alejado, en gran medida, la sombra del dopaje en los últimos años.
De hecho, llama la atención que otro ciclista merecedor a estar en la terna de candidatos, Óscar Freire, tricampeón del mundo, sí que haya sido incluido entre los nominados. Parece que el Jurado haya esperado a la retirada del cántabro del ciclismo sin mancha alguna o atisbo de dopaje, para recompensar lo que no recibió cuando estaba en activo.
Y yo, como soy de los que piensan que los homenajes, mejor darlos en vida, opino que un premio como éste debería concederse, como se ha hecho con los Indurain, Nadal, Armstrong o Casillas / Xavi, o ahora con los hermanos Gasol, cuando el deportista está en su pleno apogeo. De otra forma, el premio se queda en un homenaje a destiempo.
Contador ya ha anunciado que su retirada está cerca, quizás en 2015 o 2016. Y este año era el momento de que hubiera entrado, cuanto menos, en la lista de nominados. Una demostración de que el ciclismo, uno de los deportes más sacrificados, si no el que más, sigue siendo un deporte de segunda cuando se trata de obtener reconocimientos mediáticos o premios relevantes en los que el ciclismo compite con otros deportes.
Como he dicho al principio, otra cuestión es ganarlo, porque desde luego los hermanos Gasol han conseguido logros suficientes para recibir un premio como éste, y habrían sido dignísimos rivales de Contador. Pero lo que me produce pena es ver entre los nominados a un Óscar Freire retirado y no ver a Contador, con sus siete grandes en el bolsillo y con la superación de un ictus al principio de su carrera. ¿Qué más necesita el Jurado para ver a Contador?