Diez recomendaciones para afrontar un gran fondo como el de la Madrid-Segovia de MTB

Ya se que no voy a correr el Tour ni la Vuelta, aquellos sueños de adolescencia se perdieron como lágrimas en la lluvia hace ya demasiado tiempo. Pero no por ello tengo que renunciar a sueños más mortales, como participar en un gran fondo de 119 kilómetros con más de 2000 metros de nivel acumulado: me refiero a la Madrid-Segovia de mountain bike, que tendrá lugar el sábado 6 de junio. Como dirían los de Podemos: «tic-tac», se acerca el momento. En concreto hoy queda poco más de un mes. Y sí, lo se, no es el mayor reto que se puede afrontar en España, donde destacan los 10.000 del Soplao, «»el infierno cántabro» de Cabezón de la Sal, prueba en la que se pueden recorrer, en la opción Oro, nada menos que 163 kilómetros. Mientras algunos nos llaman locos a los que participamos en pruebas de este tipo,  yo diría que loco es el que vive la vida sin afrontar retos. Y para que entendáis mejor mi reto os explico antes mi pequeña historia, parte de ella ya contada en este blog de ciclismo. Mi reto comenzó un 30 de octubre con una operación a consecuencia de una inesperada enfermedad que no me causó síntomas pero que tiene un nombre que prefiero no transcribir. Tras la operación, milagrosamente, a los dos meses estaba ya subido a mi burra, pero un accidente en el carril bici me provocó dos aplastamientos vertebrales. A partir de ahí, tres meses en cama, un corsé ortopédico y una recuperación dolorosa que no se la deseo a mi peor enemigo. En esa fase de recuperación empecé a pensar en que, primero, debía ser capaz de volver a subirme a una bici y, después, hacer algo terrenal pero grande con ella.
El primer paso llegó con mi regreso a la bici, poco a poco, rodando y rodando hasta que comencé a coger la forma. El segundo fue inscribirme en el Club Madroño para salir en compañía, conocer nuevas rutas y obligarme a madrugar los fines de semana. Además de esos tres puntos conocí a gente maravillosa que además resulta que tiene retos como los míos. Y ahora llega la tercera fase, participar en una marcha de más de 100 kilómetros para sentir que todo ha vuelto a la normalidad, que yo también puedo hacerlo como cualquier otra persona (iba a poner «normal», pero entonces me metería en el debate de qué es una persona normal y no creo que sea el momento ni el lugar…). Y tras este momento Perico, en el que os he contado mis batallitas personales, vamos con los diez mandamientos para correr un gran fondo de mtb:

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Perfil de la Madrid-Segovia de MTB

1.- No entrenarás en un mes  lo que no has entrenado en siete Si desde enero te has limitado a salir a pasear con la bici a ritmo caracoliano, es preferible que te pongas a tono poco a poco y que retrases el reto a otro año. Las marchas de gran fondo no se van a ir, tranquilo/a, seguirán ahí el año que viene y tienes tiempo para ir preparándolas poco a poco.
2.- Irás subiendo el kilometraje de forma progresiva Todos tenemos trabajo, os aseguro que el mío es muy intenso y me demanda muchas horas, y es difícil sacar tiempo para entrenar a fondo. Pero sed prácticos, tampoco vamos a ganar nada a estas alturas, mi objetivo es simplemente acabar dignamente, no sufrir pájaras y disfrutar de una jornada de ciclismo. Para ello es importante ir aumentando las distancias de fin de semana en fin de semana. Por ejemplo, a falta de cinco semanas para el día D recorrí 78 kiĺómetros. La idea es, a falta de 4 semanas hacerme unos 110/120,y  repetir una distancia algo inferior a tres semanas de la Madrid-Segovia. Quizás con menos sería suficiente pero en mi caso prefiero pecar de cierto exceso para ir tranquilo. Las tres últimas semanas es mejor ir bajando los kilometrajes para llegar descansado a la salida del 6 de junio. Entre semana  lo tengo complicado para montar en bici, pero para mantener cierta inercia de entrenamiento intento al menos hacerme una hora por el carril bici en días alternos. No es lo ideal, pero algo es algo. Y siento que me sirve para mantenerme.
3.- No estrenarás ropa ni accesorios Se trata de que el día del gran fondo lleves ropa y accesorios que ya hayas probado en condiciones similares. Si estrenas un culotte o un maillot y resulta que te roza o te incomoda, piensa que serán ocho o más horas con esa incomodidad. Puede resultar fatal y ser un punto determinante para que no cumplas el objetivo.
4.-Llevarás herramientas y recambios para evitar quedarte tirado La Madrid-Segovia es una prueba muy larga y si tienes una avería o te ayuda un buen samaritano (la cara de pena y la mirada perdida son fundamentales) o, si es algo medianamente complicado, no recibirás ayuda de nadie. Llevar dos cámaras de repuesto, bomba y desmontables es lo mínimo pero lo ideal es meter en la mochila también otros elementos como una patilla , un tornillo de calas por si se te rompiera alguno, un juego de llaves Allen, un cable de cambio y roldanas. De otra forma si te tienes una avería te tocará esperar a que alguien de la organización te ayude, algo que, de suceder, te supondrá horas de espera. Más vale prevenir que curar, ya sabes.
5.- No zigzaguearás en balde en el pelotón Llega el día del fondo. La salida, los nervios, todo el mundo sale a toda  leche, «¡pero si quedan 119 kilómetros!», pensarás. Y si quieres recorrerlos sin tirar a nadie y sin que nadie te tire circula con precaución y en línea recta, no zigzaguées de un lado a otro porque puedes tirar a alguien o caerte tú, y entonces, adiós reto a las primeras de cambio.
6.- Llevarás tubeless o al menos cámara con líquido antipinchazos Pinchar en una prueba así te supone mucho tiempo de pérdida y si tienes algún objetivo de hacer un tiempo determinado lo echarás a perder. Nunca es imposible pinchar pero si usas tubeless habitualmente sabrás que las posibilidades de pinchar son menores. Y si no tienes, con unas buenas cámaras con líquido antipinchazo debería ser suficiente. Este es mi caso, compré la bici sin tubeless y con el líquido antipinchazos me va de maravilla (las dos marcas que mejores resultados me han dado son las cámaras de Michelín o Slime).
7.- Te marcarás un objetivo realista De nada sirve marcarte un objetivo que después no podrás cumplir. Al contrario, intentar un reto por encima de tus posibilidades puede provocarte una pájara antes de tiempo que te haga no alcanzar ni siquiera tu rendimiento habitual.
8.- Regularás por encima de todas las cosas. Al principio llevarás buenas piernas y la mente tirará de ti para que vayas más rápido. No te hagas caso, recapacita y ve algo más despacio de lo que te gustaría. Esa forma de correr se volverá a tu favor  a partir del kilómetro 70-80,  especialmente después de Cercedilla cuando tengas que subir el Alto del León. El que haya guardado fuerzas las sacará a relucir en ese momento y vivirá el placer de la remontada final, todo un subidón moral en la parte en la que es más necesario estar fuerte, física y psicológicamente.
9.- Cenarás pasta y desayunarás como merece la ocasión Los hidratos de carbono en la cena te servirán para salir con el depósito de glucógeno lleno. Te aseguro que lo necesitarás lleno lleno, así que no pierdas la ocasión de tener una cena tranquila en la que el plato principal sea la pasta. Al día siguiente toca madrugar y tomar un desayuno completo (cereales, tostadas con mermelada o melocotón en almíbar son algunos ejemplos de lo que puedes incluir en tu desayuno, aunque sin cambiar demasiado con respecto a lo que sepas que te sienta bien al estómago). No es día para probar nada nuevo, recuerda que las pruebas se hacen antes, pero nunca el día D.
10.- No te olvidarás de comer y beber progresivamente desde el principio Hay que empezar a beber y a comer cuando no se tenga hambre ni sed, poco a poco, en pequeñas cantidades, recomiendo especialmente productos de fácil digestión donde un elemento fundamental sea el azúcar, como las barritas energéticas, algo de fruta (casi cualquier fruta es válida, aunque destacaría el plátano porque aporta potasio),dulce de membrillo,  geles que ya hayas usado anteriormente o algo de bollería (como una bayonesa, fácil de comer y de digerir). Ya sabéis, ¡¡solo queda un mes!! ¡A entrenar, a disfrutar y a por ello! Y si queréis compartir experiencias  o dudas en este blog, serán bienvenidas. Porque seguro que se pueden añadir más consejos y recomendaciones, pero entonces ya no serían los 10 mandamientos, sería la Biblia!